Esta reforma integral en la calle Don Juan de Austria transforma la vivienda en un espacio sobrio, luminoso y de refinada calidez. El proyecto se articula a través de un inteligente juego de panelados de madera que integran armarios y puertas de suelo a techo, consiguiendo superficies continuas y una distribución limpia que optimiza el almacenamiento sin recargar los espacios.
La cocina se integra de manera elegante en el espacio mediante un frente lineal en tonos blancos y salpicadero de piedra vetada, dialogando en armonía con el suelo de madera en espiga que aporta carácter y elegancia atemporal a toda la vivienda. La iluminación indirecta foseada en techos y los tonos neutros potencian la luz natural, mientras que los baños, revestidos en tonos piedra con lavabos integrados y griferías empotradas, completan un hogar contemporáneo, sereno y funcional en el centro de la ciudad.