El centro se plantea como un equipamiento público de carácter funcional y accesible, con una arquitectura sobria en la que predominan el ladrillo visto, los grandes huecos acristalados y un acceso principal claramente definido. Su diseño favorece la entrada de luz natural y ofrece una imagen cercana, adecuada a su uso asistencial y social.
En el interior, las instalaciones se organizan mediante espacios de atención, salas polivalentes, zonas de estancia y dependencias de apoyo. La distribución prioriza la comodidad, la accesibilidad y la facilidad de uso, creando un entorno práctico y acogedor para sus usuarios.