La reforma de esta sucursal de CaixaBank en Manises plantea un espacio abierto, luminoso y flexible, orientado a una atención más cercana y dinámica. La distribución combina áreas de reunión informal, puestos de atención individual y zonas de espera, favoreciendo una circulación clara y una relación visual continua entre los distintos ambientes.
La madera, la vegetación y los tonos neutros aportan calidez, mientras que los azules y amarillos corporativos refuerzan la identidad de la entidad. Los cerramientos acristalados, la iluminación integrada y el mobiliario de líneas sencillas completan una oficina contemporánea, confortable y funcional, concebida para adaptarse a las nuevas formas de relación con el cliente.