La reforma parte de la conservación de los elementos ornamentales originales, que mantienen el carácter histórico y singular de la vivienda. Sobre esta base se incorpora una intervención contemporánea mediante mobiliario de líneas limpias, maderas oscuras y piezas diseñadas a medida, creando un contraste equilibrado entre tradición y modernidad.
La iluminación cálida realza las texturas y genera una atmósfera serena, mientras que los tonos neutros aportan continuidad entre las estancias. En las zonas más privadas, la madera y la piedra natural refuerzan una sensación íntima y envolvente. El resultado es una vivienda elegante y atemporal, donde la arquitectura original convive con un lenguaje interior sobrio, cálido y contemporáneo.