La Planta Fotovoltaica de Beneixama se extiende sobre un paisaje agrícola de gran escala, adaptándose a la topografía y a la trama existente de caminos y cultivos. Los paneles se organizan en grandes plataformas que siguen las irregularidades del terreno y construyen una composición continua, integrada entre olivares y áreas de vegetación.
La intervención combina infraestructura energética y paisaje productivo, estableciendo un contraste entre la repetición modular de las superficies solares y la geometría orgánica del entorno rural.